Tengo un perro muy travieso que acabó volviéndose adicto a mi coño. Es lo que tiene acostumbrarlo al buen sexo. Ahora todos los días quiere follarme y tengo que dejarle o se pasará el día ladrando. Entonces me pongo a cuatro patas y el travieso me la chupa y luego me mete la polla en el coño.


























